Magdala, conocida como la patria de María Magdalena, a cinco kilómetros de Cafarnaúm, está de moda. Los arqueólogos hallaron en el 2009 una sinagoga del siglo I, una de las siete que se sabe que existían en la época del segundo templo; la primera en ser encontrada en la región de Galilea y la primera sinagoga hallada de tiempos de Jesús. De ello se puede deducir que Jesús que "recorría toda Galilea enseñando en las sinagogas" (Mt. 4, 23) estuvo allí y predicó en ella. De hecho monedas encontradas en una sala de la sinagoga datan del año 29, cuando Jesús estaba aún vivo.
La sinagoga estuvo activa hasta el año 67 d. C., por lo cual a ella acudieron a rezar judíos ortodoxos y judíos que se habían convertido a Jesús, afirman los arqueólogos.
Por otra parte, se ha descubierto en la sinagoga lo que se ha dado en llamar "La piedra de Magdala", considerada como uno de los mayores hallazgos en los últimos 50 años. En dicha piedra está grabado el candelabro de los siete brazos más antiguo encontrado hasta la fecha.
En las excavaciones han salido a la luz baños de purificación, mercados, aéreas residenciales, cientos de monedas y cerámica abundante.
Magdala fu la patria de María Magdalena, la mujer más citada en los evangelios, y siempre en primer lugar con relación a otras mujeres. Presenció la crucifixión y sepultura de Jesús y recibió la encomienda de ir al cenáculo a anunciar a los discípulos la Resurrección. . Ocupó, por otra parte, un importante papel en las primeras comunidades, si bien, como mujer que era, pasó a un segundo plano en la Iglesia oficial, si bien siguió siendo muy considerada en las primeras comunidades, especialmente entre las gnósticas.
Según las narraciones de Flavio Josefo, Magdala se convirtió en uno de los lugares por excelencia de los rebeldes judíos contra Roma.
En el año 67 el ejército romano dirigido por Vespasiano, sitió la ciudad, que fue conquistada. La mayoría de la población pereció en los enfrentamientos, otros huyeron en embarcaciones a través de lago de Galilea .Los que permanecieron en Magdala fueron ejecutados o convertidos en esclavos de los romanos. Magdala concluyó aqui su historia. Nunca fue reconstruida.
Las parábolas son sencillas historias con la finalidad de trasmitir una enseñanza de modo comprensible y fácil de recordar. No son relatos de ficción sino narraciones tomadas de la vida cotidiana, de la experiencia que vivió Jesús en Nazaret en contacto con la gente.
Una de las parábolas más bellas y conocidas es la llamada de "El Buen Samaritano". Algunos la califican como una de las joyas de la literatura universal.
¿Dónde se inspiró Jesús para su creación?
Jesús se inspiro en el duro y solitario desierto de Judá que todavía hoy podemos contemplar al subir desde Jericó a Jerusalén o al bajar desde la ciudad israelita a la ciudad de las palmeras. Es notorio el peligro y la dificultad que encierra el camino. En nuestra peregrinación nos detendremos en el lugar y leeremos allí la parábola.
Próximo a este paraje se encuentra el monasterio ortodoxo de San Jorge de Coziba, original del siglo IV, floreciente en el VI y reconstruido en el XVIII. En la actualidad lo habita una comunidad de monjes griegos.
En los siglos IV y V, tras, en el año 313 por el Edicto de Milán, Constantino I oficializar el cristianismo, como la religión del Imperio Romano, toda Judea se llenó de monasterios de hombres o de mujeres que querían vivir conforme al estilo del Maestro de Nazaret. En el Monte de los Olivos hubo varios. Todavía se puede ver vestigios de alguno de ellos.
En la capilla de los cristianos armenios, en la iglesia del Santo Sepulcro, se descubrió en 1971 un dibujo, una reliquia la consideran muchos, que pocos tienen el privilegio de ver ya que el recinto permanece cerrado a cal y canto. Nosotros podremos contemplarlo en vivo gracias a a un trato especial que nos concede el superior de los armenios.
Se trata de un barco dibujado en la pared de lo que fuera el monte del calvario con una inscripción escrita en latín: "Domine ivimus", "Señor, hemos venido". La inscripción se cree que es del siglo II, cuando el emperador Adriano expulsó de Palestina a los judíos y cristianos -los consideraba como una secta de los judíos- y la convirtió en una ciudad romana más, bajo el nombre de Aelia Capitolina. Fue en ese momento, cuando transformó la zona de la crucifixión y del sepulcro de Jesús en un templo romano, presidido por la diosa Venus. Ello hizo que el lugar estuviera prohibido e inaccesible a los cristianos que, sin embargo, nunca olvidaron que "ese" era el lugar en que había sido crucificado su Maestro.
Parece ser, -según sugieren los arqueólogos- que algunos peregrinos llegados de Roma vinieron a visitar el Sepulcro, pero al no poder acceder dibujaron en el exterior, en la roca del calvario, el barco con el que se acercaron a las costas palestinas.
La piedra en la que está el dibujo es del tiempo en que Adriano construyó su templo, y hasta pudiera haber formado parte de su fundamentación. También parece ser que el modelo de barco en uso en la primera y segunda parte del siglo II era similar al dibujado.
La capilla de San Vertan de los armenios, que así se llama, tiene también un gran interés por los baptisterios excavados en la roca, que fueron utilizados por los primeros cristianos en sus bautizos por inmersión. Incluso se puede contemplar con emoción gran parte del monte donde estuvo clavada la cruz
Todas nuestras peregrinaciones concluyen en el templo de Nuestra Señora de Fátima, en Bet Sahur (Belén). Aquí se reúne una comunidad de cristianos árabes que sorprende a cuantos a ella acuden por su número y vitalidad, pero especialmente porque su liturgia se celebra en árabe y con árabes. ¿Es que hay árabes cristianos? ¿No son todos musulmanes?
Para muchos peregrinos este es un gran descubrimiento. Constatan que no solo hay árabes cristianos, sino que la mayoría de los cristianos de Tierra Santa reclaman con orgullo su doble identidad: árabes y cristianos.
Occidente prefiere hablar de cristianos orientales, pero éste es un término muy genérico. Una de las razones por las que Occidente prefiere hablar de cristianos orientales es porque a menudo equipara árabe con musulmán. Los cristianos árabes señalan, sin embargo: nosotros ya
éramos cristianos antes de la llegada del Islam, por lo tanto nada tenemos religiosamente en común con los musulmanes.
Recordemos que en los Hechos de los apóstoles ya se les cita (Hechos 2,1.11).
Hay tres períodos principales de los cristianos en el mundo árabe o cristianos árabes.
Antes del Islam, primer período, cuando había paganos, judíos y cristianos en la península Arábiga, ya se había establecido allí el cristianismo.
Segundo período, tras la aparición del Islam. Teniendo en cuenta la influencia de esta nueva religión en la sociedad, los cristianos podrían haber elegido entre aislarse y arriesgarse a desparecer, pero eligieron interactuar con los recién llegados y vivir como cristianos en el corazón del Islam; adoptaron la lengua árabe en su vida cotidiana y en la vida eclesial, tanto en la liturgia como en la administración. Más aún, contribuyeron a la formación de la cultura árabe. Ellos fueron quienes tradujeron la cultura griega a la cultura árabe, del griego al árabe.
Finalmente, los cristianos desarrollaron una herencia cristiana árabe, que se denomina "El patrimonio árabe-cristiano" y que ha dejado al menos 50.000, manuscritos árabes cristianos, que tratan sobre liturgia, derecho, teología, hagiografía
Y desde entonces los cristianos árabes no han sido espectadores de la evolución árabe, sino protagonistas efectivos. "Si estamos aquí en medio de un mundo árabe es porque Dios nos quiere aquí. No somos una Iglesia en el ámbito musulmán, mas bien somos una Iglesia para el Islam y para el mundo árabe, que realmente es parte de la historia de la salvación", señala Naizar Haloun, sacerdote católico árabe en Palestina.